Laberinto en rombo muy fácil
- Trazado
- Cuadrícula
Antes de usar el lápiz, recorre el camino con el dedo y nombra salida, cruce y meta. Propón un trayecto con pasillos anchos y pocas decisiones para poder centrarse en seguir la ruta.
Antes de usar el lápiz, recorre el camino con el dedo y nombra salida, cruce y meta. Propón un trayecto con pasillos anchos y pocas decisiones para poder centrarse en seguir la ruta.
Acompaña señalando una zona pequeña sin dibujar toda la respuesta. Si resulta difícil controlar el trazo, se puede explicar el camino oralmente o señalarlo. La edad orienta la selección, pero no sustituye observar cómo se utiliza la actividad.
Si llegas a un callejón sin salida, vuelve al último cruce y prueba otra rama. Un lápiz permite corregir el recorrido sin tapar los pasillos. Al acabar, recorre la línea de principio a fin para comprobar que no salta ninguna pared.